ROSA PARKS: UNA FLOR EN EL DESIERTO
January 18th, 2008 by Rafael
Mi idea del desierto, es la de una eterna agonía tramada por la furia de la aridez, por la implacable confusión de un sol que -revolcado por el viento- se funde en la arena, hasta que no hay otro paisaje que arena dominando el cielo, el suelo, el viento.
No hay voz que pueda oírse en la furia del desierto, arremolinado y ciego. Amanece, o no amanece. ¿Quien puede percibir la diferencia? El desierto no es un buen lugar, y el temporal no es buen momento, para apreciar las diferencias. La rutina de la aridez se repite incansablemente: las arenas se elevan sin otro fin que recostarse -otra vez- en las arenas. Cada grano cae en algún sitio, lejos o cerca de su lugar anterior, en una geografía en la que nada, esencialmente, ha cambiado. La emoción primordial que asocio con lo árido, es la impotencia, la resignación desesperada.
La sociedad en que vivo, sufre -según creo- una creciente desertización. Todos los días se levantan “temporales” de palabras, maldiciones cruzadas, actos de corrupción “anunciados”, negligencias criminales, y otro sin-numero de calamidades que no hacen mas que aterrizar, al poco tiempo, en la geografía de la nada, y la eterna repetición.
La advertencia que trato de recordarme cada día, es resistir al avance de la impotencia, de la insensibilidad, de la desesperación, del nihilismo. De la náusea. ¿Es posible? ¿Cómo?
Es posible. Cada tanto, imprevisiblemente, aparece una flor en el desierto. Hoy recordé uno de esos raros momentos.
El primero de Diciembre de 1955, Rosa Parks subió a un colectivo, en Montgomery (Alabama), ciudad donde vivía. Las primeras cuatro hileras de asientos de los transportes públicos, estaban -por ley- reservadas para personas de piel blanca. Las personas negras, podían sentarse de la mitad del colectivo hacia atrás. Sin embargo, si la “sección” de los blancos se completaba, debían levantarse y ceder su asiento a un blanco, sentándose en la parte trasera, o -simplemente- viajar parados. Si la parte delantera estaba completa, las personas negras debían subir por la puerta delantera, pagar su boleto, y bajar para volver a ascender por la puerta trasera, de modo de no atravesar la zona de los blancos.
Ese día, Rosa Parks, tras pagar su boleto, se sentó en la primera fila de asientos reservados para las personas negras, alrededor de la mitad del vehículo. Luego, el ómnibus se completó, y un grupo de personas blancas ascendió. El conductor exigió a cuatro personas negras, entre ellas a Parks, que dejaran sus asientos para que los blancos pudieran sentarse. Parks decidió no levantarse. El conductor le dijo a Parks que, de no levantarse, llamaría a la policía para que la arresten, a lo que ella contestó: “hagalo”.
Rosa fue arrestada.En un reportaje que concedió (años después) dijo: “Simplemente estaba cansada del maltrato. Sentí que no podía permitirme seguir siendo maltratada de esa manera. La libertad no es gratis.”
Esa noche, la profesora universitaria Jo Ann Robinson estuvo toda la jornada en vela, mimeografiando 35.000 folletos anunciando un boicot a las líneas de transporte público. El 4 de Diciembre, el plan de boicot fue anunciado en las “iglesias negras” del área, y un artículo en la tapa del “Montgomery Advertiser” ayudó a difundir la iniciativa.
En un juicio que no duró mas de 30 minutos, Parks fue condenada por “violación del orden público”, pero el grupo de personas que adhirieron al boicot, decidió organizarse para sostener
su lucha y nombró como presidente del nuevo movimiento a un desconocido ministro de la iglesia baptista: el doctor Martin Luther King Jr. La lucha frontal contra la discriminación racial estaba lanzada.
Rosa era la flor en el desierto. Era un brote, pero hubo jardineros dispuestos a advertirlo, protegerlo y multiplicarlo.
Sé que en nuestro desierto cotidiano existen flores. Mi desafío es no perder la esperanza de que aparezcan jardineros.
Hola Rafael:
Gratamente, coloque tu nombre en intranet y me aparecio tu Blog. Hacia tiempo que no ingresaba y me alegro.
En tu último artículo publicado, comentas acerca de la necesidad de poder encontrar más Jardineros para las pocas Flores, que pueden crecer en el desierto… en este querido siglo XXI.
Afortunadamente, ya conociendo un poco mas desde adentro la gestión, estoy visualizando algunos cuidadores de Flores, en el equipo que gestiona Hermes Binner, actual gobernador de Santa Fe.
En todo este equipo, se puede visualizar un desempeño colectivo diferenciador al conocido políticamente por todos nosotros. Rosario habla por si sola y los reportajes de Hermes Binner, más aun. Son respuestas inteligentes, con contenido y manejo de lo político.
Con Binner, redescubrí a Edgar Morin, maestro de la gestión de la complejidad. Los diagnósticos de la realidad social descriptos por Binner, son siempre complejos, nunca los simplifica y sus respuestas de solución están siempre en este contexto de intervención.
Sinceramente creo, que con este nuevo modelo de intervención, estamos ante la presencia de algunos más jardineros para cuidar algunas de las flores que logran crecer en este querido desierto.
Mil Gracias, Rafa, por este espacio de pensamiento Abierto.
Quedamos en contacto.
Andrea Miranda
Hola Andrea.
Un placer reencontrarme con vos.
Gracias por tus comentarios.
¿Que querés decir con “conociendo un poco mas desde adentro? ¿Estas trabajando con el equipo de Binner?
Un abrazo.
Rafael
Rafa:
Me encantaría. Espero que lo pueda hacer en algún momento. Pero estoy vinculada directamente a Binner por Pablo, mi marido. En las ultimas elecciones de octubre, asesoro a un candidato socialista en Zarate, y ganaron por un 16% a la oposición. Todo un logro, en tierras peronistas. Es la primer intendencia socialista en Buenos Aires, despues de 18 años. Es por este motivo, que lo venimos siguiendo tan de cerca. Asi mismo, el año que estuve tabajando en Rosario ( 2005 ), me permitio experimentar muy de cerca la gestión rosarina y la transformación en los espacios publicos. Y con Pablo, tuve la posibilidad de contactarme a la forma en que trabajan y como estudian sus proyectos… Y sinceramente, por los materiales que llegue a consultar, lo hacen en serio. Trabajan en serio.
Quedamos en contacto.
Saludos
Andrea
Hola Rafael: llegué a tu blog, como sucede tantas veces, por una combinación de azar y a necesidad. Gracias por compartir a Sennet, por recordar las flores inesperadas del desierto, por Leonard Cohen y…, bueno, sigo leyendote. Gracias
Hola Carlos: Muchas gracias por la lectura y por el comentario.
Rafael